Volver al inicio

Si ya tiene cuenta

Si no tiene cuenta

Crear cuenta
Información Personal

* E-mail:
Idioma / Language:


He leído y estoy de acuerdo con los términos y condiciones / I’ve read and agree to terms and conditions


Acceda a su cuenta
Entrevista a José Fariña

 

José Fariña Tojo

Profesor emérito de la Universidad Politécnica de Madrid. Catedrático de Urbanismo Ordenación del Territorio. Ha realizado diferentes planes de urbanismo y de protección del patrimonio, del paisaje y del medio natural. Ha sido director gerente de OTAPLAN S.A. y arquitecto municipal. Ha escrito numerosos libros y artículos en revistas especializadas. Entre sus libros destacan La ciudad y el medio naturalLa protección del patrimonio urbano. Instrumentos normativos, o Criterios ambientales en el diseño y la construcción de la ciudad. En la actualidad forma parte del consejo de redacción o el comité científico de algunas revistas especializadas españolas y extranjeras como CF+S, TRIA, RETICULA, URBS o PLANUR-e. Ha sido director de URBAN y, en el momento actual, lo es de CIUR. Experto en Buenas Prácticas del Ministerio de Fomento, de la FEMP, y del Working Group on Urban Design for Sustainability de la Unión Europea. También del Grupo de Trabajo sobre Construcción Sostenible del Comité Técnico de Normalización AEN CTN-041 de AENOR. Miembro de GBCe, del comité científico de ASA y de la Asociación Española de Técnicos Urbanistas.

 

Entrevista

Realizada por Alberto Leboreiro Amaro.

 

Toda tu vida te has dedicado al urbanismo, como técnico de la administración, como arquitecto con estudio propio, también como director de una empresa de planeamiento y como profesor. ¿Crees que tenemos buenos profesionales urbanistas en todos estos ámbitos, ves alguna carencia?

Veo buenos profesionales, excelentes profesionales, pero también veo carencias. En general, los profesionales del urbanismo en España se han formado a partir de determinadas licenciaturas como Arquitectura o Caminos (aunque también de otras como Derecho, Económicas o Sociología) mediante la experiencia, de forma parcial en determinados postgrados, o en el extranjero. Sin embargo, simplemente para conseguir un lenguaje común en todos ellos se requieren muchos años y, a veces, no llega a conseguirse. Se echa de menos una licenciatura en Urbanismo y Ordenación del Territorio como la que existe en todos los países de Europa y que, a pesar de haberse intentado en bastantes ocasiones, nunca se ha conseguido en España (no entiendo muy bien la causa).

 

Siempre se señala la vinculación espuria entre los grupos políticos locales y los promotores urbanos ¿es esto cierto? Y si es así, ¿de qué manera se podría evitar?

Sí, y además es normal que ocurra. El urbanismo siempre se ha entendido como parte de la promoción de las entidades locales. No solo por el hecho de que una parte de la financiación provenga de la actividad urbanística, sino también porque es un importante sector económico y un signo de desarrollo local con incidencia notable en el empleo. Por eso muchas veces se dice que determinadas decisiones no deberían tomarse en el ámbito local, sino que sería interesante desvincularlas del mismo y separarlas del día a día y de las presiones, muchas a nivel personal, que necesariamente se producen en este ámbito. Por supuesto, esto no significa que las ciudades no deban ser construidas por los que las habitan (al contrario) sino que algunas de las decisiones que conciernen al planeamiento urbanístico deberían alejarse de estas presiones. Y esto se puede hacer de dos formas. O bien, como ya he dicho, tomando las decisiones fuera del ámbito local. O aumentando la trasparencia, para lo cual tendría que ser posible una educación en el urbanismo (es decir, un conocimiento de la ciudad) por parte de sus habitantes que permitiera tomar decisiones racionales, no demagógicas, que no respondan a intereses personales. Probablemente, la combinación de estas dos formas sería la manera más adecuada de resolver el problema.  

 

El tema de la rehabilitación urbana siempre ha sido una asignatura pendiente. ¿Se trata de un proceso complejo, difícil? ¿Crees que es básico contar con financiación pública ya que ello no interesa al sector privado?

Efectivamente, es uno de los temas más complejos que se pueden abordar en urbanismo. La ciudad heredada, como mucho, estará adaptada a las necesidades de las generaciones anteriores que, probablemente, serán distintas a las nuestras. De forma que se hace necesaria una adaptación. A menos que se quiera convertir a la ciudad en un parque temático de determinada época histórica (a veces se hace). La ciudad es un organismo vivo un tanto peculiar ya que nace, se desarrolla, pero en pocas ocasiones muere. Lo que hace es transformarse. Y, normalmente, es esta transformación la que plantea casi todos los problemas ya que está relacionada con determinados elementos de la identidad del grupo. Es decir, si se hace tabula rasa de lo existente se corre el riesgo de perder algo tan importante como lo que Maurice Halbwachs llama la “memoria colectiva”, base del funcionamiento de determinados grupos sociales. Pero, a sensu contrario, si no adaptamos funcionalmente la ciudad a las necesidades actuales probablemente estaremos perdiendo calidad de vida y competitividad. Para conseguir esta adaptación es necesaria una complicada conjunción entre lo público, lo privado, los técnicos, los políticos y la ciudadanía. A veces se produce el milagro. Por ejemplo, en la rehabilitación del casco histórico de Santiago de Compostela. Pienso que es imprescindible el impulso inicial del sector público en la buena dirección. Si esto funciona no habrá problemas en que la iniciativa privada continúe la labor iniciada.

 

Cuando vemos lo que se hace fuera de España y las grandes operaciones realizadas en nuestro país en los últimos años que diferencia destacarías. Tamaño, diseño, dotaciones, infraestructuras, participación etc.

No veo grandes diferencias con lo que se hace en Europa (que debería ser nuestro referente). Es más, en algunos aspectos vamos claramente por delante. Estamos hablando de los últimos años, claro. El problema en nuestro país, desde el punto urbanístico y de ordenación del territorio, no es de los últimos años sino anterior. Hubo un momento histórico, que se suele conocer con el nombre de “desarrollismo”, en el cual hubo que improvisar porque era necesario alojar a una gran cantidad de gente que emigró del campo a la ciudad buscando mejorar su calidad de vida y sus posibilidades económicas. E improvisar con mucha rapidez. Todavía no hemos sido capaces de resolver algunos de los muchos problemas creados entonces pero, poco a poco, se han ido solucionando. Otro momento terrible se produjo con el boom del turismo de masas, sobre todo para nuestros territorios costeros. Y, en este caso, va a ser complicado reconducir la situación. Pero, en general, y si exceptuamos las consecuencias de estos momentos históricos y algunos casos muy puntuales, no pienso que nuestras infraestructuras, diseño o dotaciones, desmerezcan de lo que se hace en otras partes de Europa. Y respecto al tema de la participación estamos igualmente mal en todas partes.

 

¿Crees que el urbanismo es un tema en que todo el mundo parece entender y opinar frente a otras profesiones como médico o como calculista de estructuras?

Sí, esto ocurre. Pero es lo que debería de ocurrir. Tantas veces decimos que las ciudades tenemos que construirlas entre todos, que si es necesario que participe la gente, que si hay que discutir cómo y dónde colocar las piezas y elementos urbanos… El problema no está en que la gente opine. El problema está, en la mayoría de los casos, en que la gente opine sin fundamento. Y de eso tenemos mucha culpa los técnicos. Al empezar la entrevista me preguntabas por las carencias de nuestros profesionales. Una de las más notorias es la capacidad de comunicar los elementos críticos de sus planes y proyectos de forma que la gente (los “ignorantes”, según Morin) pueda opinar con conocimiento de causa. Comprendo que es un trabajo más en el que casi nadie piensa, pero se trata de algo fundamental. Además (sobre todo las entidades locales) entre los deberes de la administración uno muy importante es la educación en urbanismo. No la educación urbanística en las escuelas, institutos y universidades (que también) sino la educación de la sociedad urbana para que aprenda a conocer el funcionamiento de su ciudad. Siempre pongo como ejemplo el de cualquier artefacto tecnológico que sería impensable que no viniera acompañado del correspondiente manual de instrucciones. Pues bien, vivimos en la mayor parte de las ciudades que son uno de los artefactos tecnológicos más sofisticados, sin manual de instrucciones. Sin educación urbanística todo intento de participación es pura demagogia. Sí, todo el mundo “parece” entender el funcionamiento de su ciudad, pero debería “saber” como funciona.

 

¿Cuál es la razón del desprestigio a nivel social del papel de los urbanistas?

Se trata de una pregunta bastante sencilla de contestar. A que, generalmente, se les ve como instrumentos de los promotores para facilitar su especulación. Y, otras veces, para impedir el desarrollo de su pueblo o ciudad. También a lo que ya advertía en la pregunta anterior: su escasa capacidad de comunicar la racionalidad y bondad de sus propuestas. Muchas veces el ocultarse en la “torre de marfil tecnológica” no se debe a querer ocultar maniobras inconfesables en la obscuridad para beneficiar a determinadas personas o grupos (aunque en algunos casos es lo que ocurre). Se trata, sencillamente, pura incapacidad de comunicar.

 

¿Crees necesaria la existencia de un plan integrado estratégico a nivel metropolitano o regional como marco para el planeamiento local? Y si esto es así ¿por qué ha habido una oposición o falta e interés por parte de todos los estamentos?

La respuesta a la primera parte de la pregunta es rotunda: sí. No es solamente necesaria su existencia, es imprescindible. La segunda es algo más complicada y se deriva de la estructura de nuestro sistema administrativo dividido en cuatro instancias que luchan por conseguir las mayores cuotas de poder: local, autonómica, estatal y europea. Probablemente la contestación requeriría un libro pero se podría resumir diciendo que a nadie le interesa un documento que concrete la capacidad de decisión de cada una de las instancias. Mejor es dejar todo en una cierta nebulosa que permita, en momentos concretos y para situaciones determinadas, intervenir sin que nadie pueda alegar compromisos previos incluso dibujados en un plano. De todas formas, es bastante más complicado que todo esto y sería un tema de reflexión interesante para un congreso o unas jornadas.

 

¿Cuáles entiendes que son los temas críticos que, en estos momentos, debería atender el planeamiento de forma inexcusable?

En el momento actual hay dos problemas que habría que considerar de forma prioritaria: el primero es el hecho de haber sobrepasado la biocapacidad del planeta cosa que se concreta, entre otras cuestiones, en la llamada “emergencia climática”; y el segundo, la salud pública. Como resultado de haber trabajado en los últimos años en los dos campos pienso que las estrategias a seguir en ambos casos son muy parecidas y se pueden concretar en una serie de cuestiones en las que están trabajando los centros de investigación relacionados con el urbanismo y la ordenación del territorio de todo el mundo. Probablemente a la que se están dedicando los mayores esfuerzos sea a la reducción de los transportes. El transporte de energía, mercancías y personas se ha convertido en una auténtica locura desde el punto de vista de la sostenibilidad del sistema. Alimentos que recorren miles de kilómetros desde el punto de producción al de consumo, turistas que viajan a las antípodas para hacerse una foto y volver a su lugar de residencia, barcos cargados de gas o de petróleo para abastecer lugares con abundancia de sol o de viento.

Todo lo anterior como resultado de la globalización y en ámbitos que podríamos denominar planetarios, pero también en los recorridos dentro de las propias ciudades y las áreas metropolitanas que han convertido a los urbanitas en personas sedentarias con una alta dependencia del automóvil privado que, además, contamina el aire de nuestras ciudades, contribuye al aumento del cambio climático y favorece el predominio absoluto de los pavimentos impermeables. En el año 2007 abrí un blog (“El blog de José Fariña”) para mis alumnos de postgrado y doctorado. Pues bien, desde hace cinco años casi todos los artículos se dedican casi en exclusiva a tratar estos temas que muchos consideramos prioritarios a pesar de tener claro que estamos en un contexto de incertidumbre y que es muy aventurado hacer afirmaciones tajantes.

 

¿Piensas en alguna cuestión más a plantear de forma prioritaria?

Sí, pero se deriva de lo que ya he contestado en la pregunta anterior. Si partimos de la constatación de que la naturaleza es la que hace posible la existencia de las ciudades suministrándole los servicios necesarios, debería de concederse una atención destacada a la misma. Ya se empieza a hablar de infraestructura verde y azul con el objetivo de conseguir mayor biodiversidad y resiliencia del territorio. O de introducir mayor densidad, complejidad y contigüidad en la construcción de nuestras ciudades con el objetivo de no romper los ecosistemas para que nos puedan seguir suministrando servicios. Son muchas cosas que va a ser necesario cambiar si queremos seguir viviendo confortablemente en un planeta que se nos ha hecho pequeño.

Además, hay dos temas críticos que, hasta el momento, no se han podido resolver convenientemente y de los que casi nadie quiere hablar: el agua y los residuos. Respecto al primero resulta que, en el momento actual, 1.600 millones de personas en el mundo viven en regiones donde la escasez de agua es absoluta, y se estima que esta cifra aumentará a 1.800 millones en 2025. Además, el problema se verá agravado por el cambio climático. Algunos autores pronostican que el agua y no la energía será la causa de las próximas guerras. Respecto a los residuos se han propuesto muchas soluciones, algunas realmente ingeniosas, pero muletillas como “economía circular” o “de la cuna a la cuna” no son capaces de resolver los problemas de los residuos peligrosos, sean radiactivos, sanitarios o tecnológicos. De forma que nuestros mares y océanos o, incluso, continentes enteros como África se están convirtiendo en enormes basureros hasta ahora con la complacencia de las sociedades desarrolladas.

 

Para finalizar, ¿qué le recomendarías a nuestros jóvenes urbanistas desde tu experiencia tanto profesional como docente en planificación urbana y ordenación del territorio?

Como diría Bob Dylan, los tiempos están cambiando. La dificultad del momento actual es que no se sabe muy bien cómo acabará todo. Hasta ahora, la planificación urbana se basaba en criterios estadísticos para pronosticar (más o menos) la evolución de una sociedad a la que había que buscar alojamiento o los cambios en las condiciones de contorno tanto natural como antrópico. Sin embargo, el hecho de que hayamos rebasado los límites planetarios probablemente cambie todo. El último libro de Ulrich Beck se titula “La metamorfosis del mundo” y su tesis es que lo que va a venir no es una evolución, o una crisis, ni tan siquiera una revolución, sino una metamorfosis. Es decir, que un gusano se convertirá en mariposa o un renacuajo en rana. No sabemos, por tanto, si a la postre, nuestras sociedades (y, por tanto, nuestras ciudades) terminarán siendo una mariposa de lindos colores que surcará los cielos o seguiremos como gusanos arrastrándonos por la tierra. En una conferencia que pronuncié antes de la pandemia coronavírica que nos asola y que titulé “Planificar en tiempos de incertidumbre”, ya decía que el criterio básico sería el de no hacer nada irreversible. Que podamos variar el rumbo de la nave en cualquier momento si las circunstancias lo indican. Y para ello parece necesario cambiar algunas rutinas ya muy asentadas en el planeamiento. Por ejemplo, adaptar definitivamente la metodología de escenarios utilizada en la planificación estratégica. O cambiar el sistema de relaciones entre planificación y sociedad haciendo a esta última partícipe real de las decisiones. Para lo cual tendría que cambiar todo el sistema de conocimiento urbano por parte de la ciudadanía. O plantear la globalización de otra forma, tal y como ya están haciendo las grandes empresas que se organizan en unidades autónomas con objeto de que los problemas que afecten a un sector concreto puedan aislarse en ese sector y no transmitirse a la empresa entera. Es decir, aumentando la autonomía local con niveles de coordinación global importantes. Estamos en un momento de grandísimo interés, en un momento ilusionante porque hay por delante toda una labor que implica inventar, plantear cosas nuevas, eliminar las rutinas. Los jóvenes tendrán que ser actores de todo esto. En definitiva, que no vamos a tener tiempo de aburrirnos.

Nota Legal
Créditos
Directora: María A. Leboreiro Amaro, Dra. Arquitecto. Profesora Titular de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid
Secretario de dirección: Alberto Leboreiro Amaro, Dr. Arquitecto
Secretario de redacción: David Hidalgo Pérez, Arquitecto
Consejo de redacción:

Miquel Adriá, director de la revista Arquine

Carmen Andrés Mateo, Arquitecta. Profesora Asociada de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid

José Mª Ezquiaga Dominguez. Dr. Arquitecto. Profesor Titular de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid

José Fariña Tojo. Dr. Arquitecto. Catedrático de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid

Fernando Fernández Alonso. Arquitecto. Profesor Asociado de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid

Josep Mª Llop Torne. Arquitecto. Profesor en la Facultad de Geografía de la Universidad de Lleida

Llanos Masiá González, Arquitecta. Profesora Asociada de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid

Javier Ruiz Sánchez. Dr. Arquitecto. Profesor Titular de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid

Edita: planur-e
Avda. Valdemarin, 68
28023 Madrid
Traducción: planur-e
ISSN: 2340-8235
Copyright: (2013): planur-e
Cerrar Ventana [x]

Planur-e: www.planur-e.es es una revista digital editada en España en materias de territorio, urbanismo, sostenibilidad, paisaje y diseño urbano. Nació con el objetivo de exponer buenas prácticas dando voz a los profesionales, planteando que sean los propios autores de los trabajos quienes los presenten. Se colabora así a su difusión, al tiempo que se ofrece, a aquellos que se aproximan al proyecto, la oportunidad de ver otras formas de trabajar y contrastar sus propias reflexiones y propuestas. Planur-e por sus características pretende llenar un hueco, dada la escasez de publicaciones en estas materias. Alcanza en este momento su número diez, con un planteamiento monográfico y da, al tiempo, en su Miscelánea cabida a múltiples temas. Cuenta ya con un número importante artículos alrededor de 150, hasta el momento, y con autores de muy distintos países, lo que enriquece su tarea de divulgación.

Información General

En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 10 de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSICE), ponemos a su disposición la “información general”, que comprende los datos identificativos de la entidad titular de este sitio web:

  • Titular: planur-e
  • Dirección: Avda. Valdemarín, 68-28023 Madrid
  • Lugar de edición: Madrid

Nota Legal

Los trabajos firmados expresan únicamente la opinión de sus autores así como la documentación gráfica, y son de su exclusiva responsabilidad, a todos los efectos legales y no reflejan los criterios que pueda tener el equipo editorial. Ninguna parte de esta publicación puede reproducirse o transmitirse en ninguna forma sin autorización escrita por parte de la editorial.

Aquellas imágenes en las que no se ha podido identificar el propietario de los derechos, se entiende que son de libre uso. En caso de identificar alguna imagen como propia, por favor póngase en contacto con planur-e.

Legal Notice

The signed works only express the opinion of their authors and also the graphic documentation, and are their sole responsibility, for all legal purposes, and do not reflect the criteria that the editorial team may have. No part of this publication may be reproduced or transmitted in any form without the written consent of the publisher.

It is understood that those images for which it was not possible to identify the holder of the rights are free to be used. In the event you identify an image as your own, please contact planur-e.

Cerrar Ventana [x]
 Información Personal

* E-mail:
Idioma / Language:


He leído y estoy de acuerdo con los términos y condiciones / I’ve read and agree to terms and conditions



 Protección de Datos
planur-e te informa de que los datos personales que nos proporciones serán incorporados en el fichero “Atención al Consumidor” del que somos responsables, al objeto de gestionar las solicitudes de información, reclamaciones, consultas realizadas ante el departamento de atención al consumidor. Mediante el envío del presente formulario, prestas consentimiento expreso al tratamiento automatizado y documental de tus datos, en los términos de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre (LOPD) y el Real Decreto 1720/2007 de 21 de diciembre.
Te agradeceremos nos comuniques cualquier cambio o modificación en los datos que nos ha proporcionado con el fin de que éstos respondan con veracidad y exactitud a la realidad. Asimismo, te informamos de que puedes ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición mediante carta dirigida a planur-e, o bien, mediante correo electrónico a: planur-e@planur-e.es
Cerrar Ventana [x]