Volver al inicio     
Suscripción
Información Personal

* E-mail:
Idioma / Language:


He leído y estoy de acuerdo con los términos y condiciones / I’ve read and agree to terms and conditions


Cerrar Ventana [x]
Movilidad, estancia peatonal y diseño de espacios libres de la periferia.

 

Criterios a partir de los datos de la observación de 4 barrios residenciales (Santa Eugenia, Valdebernardo, Las Tablas y Hammarby Sjöstad).

Patxi Lamíquiz + Yolanda Luna + Ana del Río

1. El diseño de espacios libres de proximidad en barrios residenciales y la relación con su utilización.

Hasta la eclosión del paisajismo que supusieron las Bienales del Paisaje y los Premios Rosa Barba en nuestro país, el diseño de parques se fue moviendo entre las referencias a la síntesis que como jardín español consiguiera un Winthuysen o las otras históricas que magistralmente trasmitiera Carmen Añón desde la ETSAM y las de aquellas figuras excepcionales del movimiento moderno que fueron los Burle Marx, Geoffrey Bawa, etc., desarrollada aquí por precursores como Leandro Silva o César Manrique. Sin embargo, la aparición de la visión y metodología de la infraestructura verde y los servicios de los ecosistemas ha puesto de manifiesto que faltaba precisamente una visión ecológica. Y no solo verde, sino especialmente de conjunto, de sistema. De hecho, con la excepción del trabajo de José Martínez Sarandeses y su equipo (Martínez Sarandeses et al., 1999, 1990), son muy escasas las referencias tanto a los aspectos funcionales del diseño de dicho sistema de espacios libres como al de su mantenimiento. 

Creemos que esta aproximación de sistema y funcional es propia de arquitectos y urbanistas y debería nutrir el diseño de jardines como lo hacen la aproximación paisajística o la de la infraestructura verde.

En ese sentido, la pregunta en este trabajo es ¿cómo y para qué se utilizan actualmente los distintos tipos de parques y espacios libres de los barrios de la periferia moderna? En los 40 años de aplicación de los estándares de dotaciones y espacios libres del Reglamento de Planeamiento de 1979 se ha dado una transformación social y cultural muy grande, de manera que los espacios libres han dejado de ser aquella necesidad apremiante al estar en los jardines de los adosados o en los patios con piscina de las nuevas manzanas de los ensanches. Hoy, los parques parecen estar recogiendo aquellas funciones que no caben en los espacios privados y que tienen que ver con el deambular por la ciudad: pasear, correr, sacar al perro, etc. o, con el juego de los niños, actividad que, por algún motivo, preferimos hacer en la calle en vez de dentro de los patios.

Por ello, este trabajo se orienta a describir cómo es y cómo se está usando el conjunto de espacios libres de tres barrios madrileños residenciales y planificados. Se emplean dos formas de registro que nos permiten cuantificarlo con alguna precisión y que hemos desarrollado, ya hace tiempo, a partir del libro “Life between buildings” (La vida entre los edificios, 2006) (1), de Jan Gelh. Gehl utiliza una serie de métodos para realizar la observación: conteos para saber qué zonas tienen realmente más uso, navegaciones para conocer los itinerarios o registros de actividad estancial para saber dónde se detienen: ¿por qué van por aquí?, ¿por qué se paran allá? Su tesis es que, frente a lo que denomina actividad obligada (caminar), en la que la arquitectura apenas podría influir (2), el hecho de que la gente haga “actividades opcionales” en el espacio público (detenerse, sentarse, observar), depende mucho más de la calidad del diseño. Y que, las dos anteriores, son la base para la actividad social (interactuar, hablar, etc.), es decir, el nivel superior de las actividades que componen la vida urbana.

Otros autores coetáneos suyos como Donald Appleyard o William H. Whyte en los años 60 y 70 del siglo pasado, fueron desarrollando estos métodos y haciendo valer la importancia de observar. Observar ofreceuna base objetiva para diseñar, yendo más allá de aquellos métodos basados en la experiencia o intuición personal del diseñador. La ventaja es que se trata además de “evidencias reveladas”, sin el sesgo de las “evidencias declaradas”, siempre implícitas en él las preguntas y respuestas de las encuestas o sin los intereses de cada agente, inseparables de la participación.

2. Selección de casos y método.

El trabajo se centra en tres barrios periféricos de Madrid; Santa Eugenia, Valdebernardo y Las Tablas, con distintos grados de desarrollo, niveles de renta, estructuras de tejido y tipo edificatorio, con la intención de realizar un ejercicio de exploración de las prácticas de utilización lo más amplio posible. Además, se les une un ejemplo sueco paradigmático: Hammarby Sjöstad, ejemplo de eco-barrio, de diseño de espacio público exquisito e integrado con la naturaleza circundante, con el objetivo de completar este análisis de los posibles efectos del diseño urbano sobre la utilización.

Figura 1. Localización de los casos de estudio. (Elaboración propia, 2017)
Figura 1. Localización de los casos de estudio. (Elaboración propia, 2017)

De los tres se pueden encontrar en la siguiente tabla algunos datos básicos, que permitirán entender mejor su diseño y características, entendiendo que las zonas analizadas no corresponden necesariamente con la delimitación de barrios o ámbitos de planeamiento.

Figura 2. Características socio-demográficas y urbanísticas de los casos de estudio. (Elaboración propia, 2017). Fuentes:  *Datos de los barrios de Santa Eugenia, Casco Histórico de Vicalvaro y Valverde en http://www-2.munimadrid.es/CSE6/jsps/menuBancoDatos.jsp **elaboración propia y documentos planeamiento. ***elaboración propia. **** previa modificación últiima cambio de terciario a residencial (500 nuevas viviendas), edificado finamente solo 39.742 m2 de comercial (5,3%).

Figura 2. Características socio-demográficas y urbanísticas de los casos de estudio. (Elaboración propia, 2017). Fuentes:

*Datos de los barrios de Santa Eugenia, Casco Histórico de Vicalvaro y Valverde en http://www-2.munimadrid.es/CSE6/jsps/menuBancoDatos.jsp

**elaboración propia y documentos planeamiento.

***elaboración propia.

**** previa modificación últiima cambio de terciario a residencial (500 nuevas viviendas), edificado finamente solo 39.742 m2 de comercial (5,3%).

Respecto al estudio de utilización del espacio público realizado, ha tenido los siguientes objetivos y métodos:

• Aforos de flujos peatonales, sirven para precisar el nivel de tráfico peatonal de varios tipos de calle, lo que denominamos “uso obligado”. Se han realizado en cinco calles de cada barrio madrileño en días laborables y fin de semana, con datos cada hora entre las 10:00 y las 13:59 horas.

• Mapificacio?n del uso estancial, para registrar el uso estancial, dónde se sitúan las personas paradas y qué perfil tienen, considerando los distintos tipos de espacios libres o zonas verdes. Es lo que denominamos “uso opcional” y es el que realmente se puede ver influido por el diseño y acondicionamiento del espacio público. Se han realizado en todas las plazas y parques de cada barrio, en días laborables y fin de semana por la tarde, y diferenciándolas por grupo de edad: adolescentes o niños sin acompañante, progenitores con niños pequeños, adultos y jubilados.

En todos los casos, las condiciones climáticas fueron de tipo medio y no se registraron acontecimientos especiales que modificaran los patrones de uso (lluvia, vacaciones, etc.).

3. Características y utilización de Santa Eugenia.

Figura 3. espacios del eje central de Santa Eugenia.
Figura 3. espacios del eje central de Santa Eugenia.

El ámbito de Santa Eugenia se sitúa en el barrio del mismo nombre del distrito de Villa de Vallecas (1970), tiene una extensión de casi 69 Ha, una población de 24.705 habitantes con un elevado índice de envejecimiento, renta media-baja y una proporción apreciable de inmigración (13%), aunque inferior a la media municipal.

Según el Plan Parcial, el desarrollo tenía edificabilidad para 5.726 viviendas y 57.797m2 de oficinas y terciario comercial, lo que arroja una ocupación por usos lucrativos del 27,6% y una edificabilidad bruta de 1,75, m2c/m2s. La tipología edificatoria es de bloque abierto, configurando manzanas muy grandes, de entre 4y 8 Ha.

El barrio tiene acceso directo desde la A-3, la carretera de Valencia, y cuenta con una estación de cercanías que comunica con Atocha y con todo el eje de La Castellana. Su estructura vial es en peine, con un eje principal al este, que recorre el ámbito de norte a sur y da acceso a la A-3, actuando como distribuidor del tráfico motorizado. Otro aspecto a destacar es que hay una importante diferencia de cota desde el punto más bajo al más alto, 33 m, por lo que las escaleras y rampas son habituales en el espacio urbano.

3.1. Espacios libres y su configuración por la edificación.

El espacio libre público ocupa un 52% de la superficie total del ámbito, mientras que el espacio libre privado supone un área de 11,8 Ha, un 20,4%. Así pues, el conjunto total de espacio libre suma 42,5 Ha, o, lo que es lo mismo el 72,4% de todo el ámbito de estudio. Los espacios libres públicos penetran todo el ámbito, desde el borde este hasta el parque principal, situado en el límite oeste, siendo en las cuatro manzanas centrales, donde se concentran. Por el contrario, el espacio libre privado se limita a la manzana norte, otras dos manazas al sur y episodios puntuales en el resto. 

La fachada no comercial es la más abundante, puesto que supone un 66,5% del total mientras que las fachadas de comercio abierto, lo que denominamos “frente activo”, constituyen el 25,2% y las que presentan comercio cerrado, solo el 2,1%.

Además de las fachadas comerciales, hay que tener en cuenta los edificios que tienen como uso exclusivo el comercial. Esto sucede en la manzana norte la cual está ocupada por siete edificios comerciales y la estación de cercanías y los dos supermercados situados en las manzanas centrales.

Figura 4. De izquierda a derecha, Estructura viaria  de Santa Eugenia, Frentes activos de Santa Eugenia, Red de espacios libres de Santa Eugenia y Red de espacios libres públicos de Santa Eugenia. (Elaboración propia, 2017).         
Figura 4. De izquierda a derecha, Estructura viaria de Santa Eugenia, Frentes activos de Santa Eugenia, Red de espacios libres de Santa Eugenia y Red de espacios libres públicos de Santa Eugenia. (Elaboración propia, 2017).

3.2. Movimientos peatonales (uso obligado) y utilización estancial (uso opcional).

Con los resultados obtenidos, se observa que la estructura viaria del barrio no coincide, en absoluto, con su estructura de uso peatonal. Es decir, la calle más transitada no es vía principal de distribución del tráfico, el “lomo” del peine, sino la una vía de acceso en la zona central del barrio junto al parque principal, y en segundo lugar la vía de borde norte, que tiene la estación y los usos comerciales. De hecho, los espacios más concurridos por los peatones no tienen apenas coches y conforman un eje paralelo al eje principal de la estructura de peine, que es donde se encuentran los mejores espacios estanciales y la mayor cantidad de actividad del barrio.

    
Figuras 5 y 6. A la izquierda, plano de conteo de Santa Eugenia. A la derecha, plano estancial del viernes de Santa Eugenia. (Elaboración propia, 2017).
Figura 7. Tabla de conteo en Santa Eugenia. (Elaboración propia, 2017).
Figura 7. Tabla de conteo en Santa Eugenia. (Elaboración propia, 2017).

Se analiza ahora el uso estancial por edades:

• Los niños con progenitores se situ?an, en la gran mayoría de los casos, en las zonas infantiles distribuidas por toda la zona (en la que se incluye el parque al oeste del a?mbito), con la excepción de los que acompan?an a los padres cuando estos descansan en algu?n banco o se sientan en una terraza de bar.                                 

• El grupo de los adolescentes se sitúa entorno a tres puntos distintos, bancos (preferentemente), pistas deportivas y parque, frente al colegio. No importa si es en los bordes o en el interior, en una plaza o en una acera cualquiera, los adolescentes utilizan los bancos muy a menudo, para quedar o como lugar de reunión. El segundo es la pista deportiva, que se utilizan para jugar al fútbol formando equipos, frecuentemente con otros que no conocen (aunque no hay jugadoras). Y el tercero, es el parque, que reúne, además, las dos primeras situaciones y tiene el colegio situado en frente.

• En adultos hay que distinguir también entre los que acompañan a niños y los que no. Los que esta?n con sus hijos están en las zonas infantiles, en terrrazas (en menor medida)y, además,se reu?nen en la puerta del colegio a la salida, junto a sus coches o en la entrada del parque.Por el contrario, a los adultos que no tienen niños a su cuidado se les encuentra,mayoritariamente, en las terrazas de los bares –lo ma?s habitual es que sean dos o tres personas pero tambie?n se ven grupos numerosos–; despue?s, en las zonas ajardinadas del borde estepaseando a sus mascotas; y, en u?ltimo lugar, en los bancos del borde norte y las plazas interiores que recorren el a?mbito de norte a sursin ninguna actividad en concreto.

• Finalmente, los mayores se distribuyen de la siguiente forma: primero en los bancos –descansando, hablando con otros o expectantes ante el pasar de los peatones– de cualquier parte del peri?metro de estudio si bien se concentran en los espacios libres interiores y en los bordes norte y este; en las terrazas de los bares –a menudo jugando partidas de dominó–, prefiriendo igualmente las ubicadas en los espacios libres del interior; con los niños, en las zonas infantiles –no solo los padres acompan?an a los hijos sino que algunos de ellos tienen como guardianes a sus abuelos– y, por u?ltimo, en las zonas ajardinadas de los bordes este y sur, con sus mascotas. Llama la atención que, a pesar de ser un barrio con una proporción alta de mayores, su presencia en el espacio público es pequeña (13%).

Los datos recogidos el sábado por la mañana no presentan gran diferencia en cuanto a localización aunque sí difieren, de forma muy significativa, en la cantidad (la cuarta parte). Seguramente, porque es el momento de la semana en el que se realizan compras y otras actividades fuera del espacio público, como lo prueba la desaparición del grupo de adolescentes.

Figura 8. Tabla de uso estancial en Santa Eugenia. (Elaboración propia, 2017).
Figura 8. Tabla de uso estancial en Santa Eugenia. (Elaboración propia, 2017).

4. Características y utilización de Valdebernardo

Figura 9. Uno de los bulevares de Valdebernardo.
Figura 9. Uno de los bulevares de Valdebernardo.

Valdebernardo, uno de los desarrollos arquetípicos del P.G.O.U. de 1985, se sitúa, administrativamente, en el barrio del casco histórico de Vicálvaro (si bien está en discontinuidad y alejado del mismo), ocupa 118,6 Ha, casi el doble que Santa Eugenia y tiene prácticamente la misma cantidad de viviendas, con una población mucho más joven y con una proporción de inmigrantes igualmente significativa e inferior a la de la media de la Comunidad de Madrid.

El ámbito de planeamiento se diseñó para6.000 viviendas y actualmente tiene39.742 m2 de oficinas y terciario comercial, lo que arroja una ocupación por usos lucrativos del 33,9% y una edificabilidad bruta de 1,03, m2c/m2s. La tipología edificatoria es de manzana cerrada (alrededor de 0,5 Ha), agrupada en super-manzanas.

Al igual que Santa Eugenia, el barrio está conectado directamente a la A-3, la carretera de Valencia, pero al estar más cerca de Madrid, tiene acceso directo a la M-40, el segundo cinturón metropolitano. Además tiene una estación de metro de la línea 9. Tiene una forma de isla entre autopistas y la configuración de su tejido urbano es mucho más clara que la de Santa Eugenia, pues se trata de una retícula sencilla articulada por dos grandes bulevares perpendiculares. El eje NE-SO tiene una longitud de 1 km y una sección de 56 m mientras que el perpendicular mide 800 m de largo y su anchura es de 90 m. Al igual que en Santa Eugenia, la mayor diferencia de cota es de 30 m pero al ser de pendiente constante no tiene tramos de escaleras o rampas.

4.1. Espacios libres y su configuración por la edificación.

El espacio libre público ocupa el 58,6% de la superficie total (68,4 Ha), mientras que el espacio libre privado supone el 8,2%. Por tanto, el espacio libre total suma 79,3 Ha, o lo que es lo mismo el 66,8% de todo el ámbito de estudio.

Destaca que la proporción de espacio libre privado de Valdebernardo (8,2%) es la menor de los tres ejemplos españoles, muy lejos no solo del 23,7% de Las Tablas sino incluso de Santa Eugenia (20,4%), un barrio de bloque abierto. Quizá, más llamativo aún es que la cantidad de espacio libre público es más del doble que la de Santa Eugenia (69 frente a 30 Ha), para la misma cantidad de vivienda o bastante superior a la de Las Tablas (53 Ha), para la mitad de viviendas.

Entre los espacios libres públicos que se pueden disfrutar, destacan los espacios centrales de los bulevares, las plazas que completan las supermanzanas y las que remata el eje longitudinal. Sin embargo, las mayores superficies se distribuyen por los bordes del barrio: al oeste y al sur, para actuar como colchón ante la presencia de las autopistas y las del este, como parque forestal al servicio de los vecinos. El espacio libre privado está acotado al interior de las manzanas donde se dispone de piscina y otros equipamientos.

Al contrario que en Santa Eugenia, hay una lógica muy clara en la implantación de los frentes activos, que se sitúan a lo largo de los ejes principales y en las plazas de las supermanzanas. El porcentaje de frente activo es del 32,7%, mientras que el no activo asciende al 67,3%. Asimismo, también pueden encontrarse supermercados al este y al oeste del ámbito. 

La mayor proporción de fachada comercial que en Santa Engracia (7,5 puntos más), puede obedecer al mayor nivel de renta, porque la población es casi la misma. Y en ambos casos, puede considerarse que el comercio tiene una cierta vitalidad, pues la proporción de comercios cerrados tampoco es significativa en Valdebernardo (1,3% de la longitud de fachada).

Figura 10. De izquierda a derecha, Estructura viaria  de Valdebernardo, Frentes activos de Valdebernardo, Red de espacios libres de Valdebernardo y Red de espacios libres públicos de Valdebernardo. (Elaboración propia, 2017).         
Figura 10. De izquierda a derecha, Estructura viaria de Valdebernardo, Frentes activos de Valdebernardo, Red de espacios libres de Valdebernardo y Red de espacios libres públicos de Valdebernardo. (Elaboración propia, 2017).

4.2. Movimientos peatonales (uso obligado) y utilización estancial (uso opcional).

Al contrario que en Santa Eugenia, en Valdebernardo la estructura viaria y la de uso coinciden en gran medida. Los puntos más frecuentados se encuentran en el bulevar longitudinal mientras que los espacios más utilizados para detenerse y permanecer son las plazas de las supermanzanas y los espacios centrales de ambos bulevares. Asimismo, llama la atención que el número de usuarios de los grandes espacios libres públicos de los bordes del desarrollo es, prácticamente, nulo.

Figuras 11 y 12. A la izquierda, plano de conteo de Valdebernardo. A la derecha, plano estancial del viernes de Valdebernardo. (Elaboración propia, 2017).   
Figuras 11 y 12. A la izquierda, plano de conteo de Valdebernardo. A la derecha, plano estancial del viernes de Valdebernardo. (Elaboración propia, 2017).
Figura 13. Tabla de conteo en Valdebernardo (Elaboración propia, 2017).
Figura 13. Tabla de conteo en Valdebernardo (Elaboración propia, 2017).

Los patrones de utilización estancial por grupo de edad son muy similares a los de Santa Eugenia, aunque hay algunas diferencias. La principal es la de los adolescentes, pues, además de en los bancos, se les observa de espaldas a los escaparates, de manera que controlan a quienes pasan, o jugando a la pelota, pero no tanto en las pistas deportivas, sino en espacios libres y en grupos pequeños (<8 personas) e incluso se les detecta en las terrazas de los bares. Finalmente, llama la atención, que los mayores apenas utilizan las plazas interiores y prefieren los bulevares, donde hay más movimiento.

Respecto a la diferencia de uso entre el viernes y el sábado por la mañana, es muy llamativa, siendo siete veces superior el viernes, por lo que para el análisis comparado será más representativo tomar el primero. Un hecho muy significativo es que, en las horas observadas, no se encontró ningún usuario en los dos grandes parques periféricos situados al NE y SE de la trama urbana, lo que contrastaba con la notable ocupación de plazas y bulevares a las mismas horas. Por ello, parece lógico calcular también el índice de utilización (usuarios/ Ha de espacio público) sin dichos parques (3).

Figura 14. Tabla de registro de uso estancial en Valdebernardo. (Elaboración propia, 2017).
Figura 14. Tabla de registro de uso estancial en Valdebernardo. (Elaboración propia, 2017).

5. Características y utilización del PAU de Las Tablas.

Figura 15. Paseo San Millán de la Cogolla, Las Tablas.
Figura 15. Paseo San Millán de la Cogolla, Las Tablas.

El PAU de Las Tablas (1995) se ubica en el barrio de Valverde al norte de la capital. Es el más reciente y caro de los tres. Un barrio que tiene una población de 62.065 habitantes, joven y con una baja proporción de inmigración. Tiene un transporte público de cierta calidad, con metro y tranvía al centro de Madrid.

Con 12.272 viviendas y 301.132 m2 de oficinas y terciario comercial (una cantidad enorme de terciario ligado a la A-1 y a la ciudad de Telefónica) tiene una ocupación por usos lucrativos de solo el 27,7% y una edificabilidad bruta de, aproximadamente, 1,2 m2c/m2s. La tipología edificatoria es de bloque semiabierto, configurando manzanas de 77x106 m y supermanzanas de 207x156 m.

5.1. Espacios libres y su configuración por la edificación.

El PAU tienen un total 88,5 Ha de espacios libres, es decir un 72,3% de superficie, de las cuales, 25,8 Ha son privadas (el 23,7% de la superficie libre total). Está configurado entorno a tres bulevares y delimitado por zonas verdes de borde e infraestructuras de comunicación. Del mismo modo, incluye una tercera pieza al oeste, una franja lineal de supermanzanas. Todas ellas presentan una trama ortogonal que se curva y redondea en contacto con las zonas verdes perimetrales y quedan conectadas entre sí por un eje principal de dirección SO-NE, perpendicular a los bulevares, que da acceso a la M-40. 

Comparado con los demás, Las Tablas destaca por su mayor cantidad de espacio libre privado (23,7%), mientras que el espacio libre público es muy similar en los cuatro casos analizados (oscila entre el 48% de HammarbySjöstad y el 58% de Valdebernardo). Si bien en el cómputo de espacio libre privado se han incluido algunas manzanas vacantes, el factor más determinante para explicar la diferencia es el mayor tamaño de manzana, que lleva a patios mucho más grandes.

Los parques y zonas estanciales se concentran en las áreas perimetrales y en los propios bulevares. Estos últimos tienen una anchura muy grande (84, 128 y 72m) de este a oeste. El sentido de circulación es doble en todos los viarios, incluyéndose algunas calles de cuatro carriles como en el bulevar central o el eje SO-NE. 

En la zona estudiada, el uso en planta baja es, primordialmente, residencial, localizándose la mayoría de fachadas comerciales en los bulevares y viarios principales. Las calles secundarias quedan ocupadas por los accesos  a las viviendas y abundan las paredes ciegas y vallas a cota de calle. En este sentido, es notable que al menos 27 de las 58 manzanas tienen acceso único controlado 24 horas, loque López de Lucio (2007) llama nuevos ensanches o Pozueta et al. (2009) denomina manzana cerrada moderna o manzana fortificada. El problema es que al concentrarse todos los accesos a la manzana por uno de sus lados, los otros quedan ciegos, sin aportar nada al espacio público.

Otro aspecto negativo para activar el espacio público es que existen varias parcelas vacías (6% de la superficie total), sin ocupar, en general, para dotaciones. No obstante, hay en funcionamiento un número considerable de equipamientos educativos, deportivos y religiosos: cinco colegios, dos guarderías, una sede de la UNED, instalaciones de pádel y una parroquia, destacando una mayor agrupación de edificaciones educativas en la zona nordeste. 

Figuras 16 y 17. A la izquierda, red de espacios libres de Las Tablas. A la derecha, frentes activos de Las Tablas. (Elaboración propia, 2017)   
Figuras 16 y 17. A la izquierda, red de espacios libres de Las Tablas. A la derecha, frentes activos de Las Tablas. (Elaboración propia, 2017)

5.2. Movimientos peatonales (uso obligado).

Como cabía esperar, la primera hora del día resulta la menos concurrida, con flujos que no superan los 2,5 peatones/min. Los desplazamientos aumentan progresivamente a lo largo de la mañana, siendo en la mayoría de casos, el intervalo de 13:00-13:59 horas el más transitado. Esta generalidad no se cumple, sin embargo, en el eje viario oeste, donde la hora punta tiene lugar de 11:00 a 11:59 horas, con 5,6 peatones/minuto. 

Figura 18. Tabla de conteo en Las Tablas. (Elaboración propia, 2017).
Figura 18. Tabla de conteo en Las Tablas. (Elaboración propia, 2017).

El punto más concurrido es el del bulevar central de 13:00 a 13:59 horas, registrándose 8,8 peatones/min. Le sigue el bulevar oeste, con 8 peatones/min a la misma hora. Asimismo, si hacemos el sumatorio de los flujos medios en las cuatro horas, ambos bulevares quedan igualados, con casi 20 peatones totales/min. Les sigue el eje más aloeste (15,1 peatones totales/min), el bulevar este (7,5 peatones totales/min), la super-manzana y la calle secundaria (7 personas totales/min). 

Por tanto, durante el fin de semana, el tránsito peatonal se concentra en los bulevares  y ejes de los viarios principales. Si bien esto coincide en gran medida con la distribución de fachadas comerciales, no en todos los casos resulta el factor determinante. Por ejemplo, en el eje oeste no abundan los comercios, por lo que  la actividad peatonal parece más vinculada al parque lineal contiguo y a la gran instalación deportiva existente. Al mismo tiempo, en el viario más concurrido, es decir, el bulevar central, los comercios y establecimientos se concentran casi exclusivamente en la acera noreste, quedando la suroeste ocupada mayoritariamente por fachadas residenciales, que es donde se contaron los peatones. Es decir, durante el domingo los flujos están relacionados con el acceso a parques y espacios libres (si los conteos se hubieran hecho entre semana, seguramente el bulevar central, que concentra las estaciones de metro y tranvía, hubiera tenido mucho más tráfico peatonal).

Figura 19. Plano de conteo. Las Tablas (Elaboración propia, 2017)
Figura 19. Plano de conteo. Las Tablas (Elaboración propia, 2017)

5.3. Utilización estancial (uso opcional).

Atendiendo al segundo indicador del uso del espacio público, el uso estancial u opcional, tal y como se viene haciendo en los ejemplos anteriores, se contemplan las personas detenidas en un día laborable y otro festivo. Se recoge una ocupación media de 6 personas/Ha en el espacio libre público, siendo ligeramente superior en la tarde del día laborable que en el del festivo. 

Cabe señalar la importante presencia infantil, que representa el segundo grupo de edad más numeroso, después de los adultos. Les siguen los adolescentes y en último lugar y casi inexistente, la presencia de jubilados. Ello concuerda con el bajo índice de envejecimiento del barrio, su carácter joven y de familias nucleares.  

Esta distribución de los grupos de edad, concentra el desarrollo del uso estancial entorno a  zonas infantiles y áreas de juego, junto con las instalaciones deportivas, que se sitúan alrededor los parques y bulevares.  La actividad queda de este modo, vinculada, casi exclusivamente, a las zonas estanciales, mientras que las calles, constituyen un lugar de paso, donde los viandantes se detienen con poca frecuencia. Sin embargo, en la tarde del jueves aparecen pequeños grupos parados en los viarios próximos al bulevar central: adultos hablando en los accesos de las viviendas y progenitores y niños a la salida de los colegios. También se distinguen niños en las proximidades de terrazas y locales, si bien, el uso estancial no aparece, por lo general, vinculado a la distribución de comercios y restaurantes. 

Figura 19. Plano de conteo. Las Tablas (Elaboración propia, 2017)
Figura 20. Tabla de uso estancial en Las Tablas. (Elaboración propia, 2017).

La tarde del jueves, los parques principales entorno a la exedra recogen la mayor parte de la actividad; mientras que en los bulevares, solo se identifican grupos de menor entidad. Por el contrario, los domingos son estos últimos los que concentran una mayor afluencia. Al mismo tiempo, la presencia infantil contigua al colegio del límite oeste desaparece el día festivo. 

La estancia de adultos sin niños es reducida, si bien aparece en la tarde del jueves, especialmente en la zona noreste. Esta zona queda, sin embargo, prácticamente desocupada en el domingo y su uso en ambas fechas es menor que el correspondiente al bulevar y parques centrales. 

En este caso, la diferencia entre laborable y fin de semana no es tan grande, seguramente, porque se ha cogido un jueves y un domingo, situaciones ambas menos extremas que el viernes y sábado.

Para concluir, el uso estancial de Las Tablas está protagonizado por la presencia de niños y la localización de las zonas de juego infantil, resultando muy escaso fuera de ellas o de deporte. Al mismo tiempo, la utilización en día festivo se concentra en los bulevares, mientras la tarde de laborable aparece más dispersa, y se descentraliza hacia los parques mayores.

Figuras 21 y 22. Plano de uso estancial en día laborable de Las Tablas. (Elaboración propia, 2017).   
Figuras 21 y 22. Plano de uso estancial en día laborable de Las Tablas. (Elaboración propia, 2017).
Figuras 23 y 24. Plano de uso estancial en día festivo de Las Tablas. (Elaboración propia, 2017).   
Figuras 23 y 24. Plano de uso estancial en día festivo de Las Tablas. (Elaboración propia, 2017).

6. Características y utilización de HammarbySjöstad.

A 3.150 km de Madrid, HammarbySjöstad, la “Ciudad en el Lago Hammarby” (1991) en Estocolmo, Suecia, tiene 200 Ha de extensión (40 Ha de agua) y una población de 20.400 habitantes (2015) con previsiones de alcanzar los 27.500 en 2025. En su pirámide poblacional sobresalen los adultos (69,8%) frente a niños y jóvenes menores de 20 años (23,7%) o mayores de 65 (6,9%). Es un barrio de clase media-alta cuya tasa de paro es la mitad que la de la ciudad de Estocolmo (2015, Ayuntamiento de Estocolmo). Tiene un tranvía directo con el centro de Estocolmo con un trayectode menos de media hora de duración.

HammarbySjöstad se ha convertido en una referencia internacional como  “eco-barrio”. Antigua zona industrial, inició su transformación como la Villa Olímpica de la candidatura sueca a los juegos olímipicos de 2004 (celebrados finalmente en Atenas) y estaba inspirada en el programa medioambiental de los de Sídney, para finalmente, desarrollarse como zona residencial. El estudio se concentra en la zona central (40,7 Ha), limitada por el lago Hammarby al norte y una zona empresarial al sur. El desarrollo previsto son 12.000 viviendas y 250.000 m2 de oficinas y terciario comercial, con una ocupación por usos lucrativos del 27%. La edificabilidad bruta del ámbito es de aproximadamente 1,4 m2c/m2s, frente a un m2c/m2sde edificabilidad neta.

6.1. Espacios libres y su configuración por la edificación.

La zona analizada cuenta con 29,5 Ha (73%) de espacios no ocupados por parcelas lucrativas. Entre ellos, únicamente el 25% (7 Ha) son jardines privados, que además, por lo general no tienen vallas o restricciones al paso público. 

El barrio se extiende a lo largo del lago y se estructura mediante un amplio bulevar de 40 m de anchura que se desarrolla por el centro y conecta tanto con las autopistas al centro (al oeste) como con la calle y puente que lleva a la zona norte del barrio. Los principales espacios estanciales y peatonales se han diseñado con cuidado al norte del bulevar y en paralelo a él, tanto interiores a la edificación como asociados a la lámina de agua.

Figura 25. Parque en HammarbySjöstad
Figura 25. Parque en HammarbySjöstad

La tipología edificatoria es muy distinta de las madrileñas, por lo que merece una descripción detallada. En su mayor parte, está a caballo entre la manzana cerrada y el bloque abierto, configurándose mediante construcciones perimetrales que albergan en su interior jardines privados, que sin embargo no tienen restricciones al paso. La permeabilidad de los patios interiores varía en función del espacio público colindante: los accesos se crean en las calles secundarias y no en las principales y la mayor porosidad manzana-calle aparece precisamente junto a las zonas estanciales, donde la edificación se abre de arriba abajo, creándose espacios de acceso a jardines y edificios, como transición entre el espacio público y el doméstico. Junto al borde de la lámina de agua, las manzanas reducen su tamaño y albergan bloques exentos, favoreciendo la visibilidad del lago desde las calles interiores. La relación con el agua y también con la vegetación resulta, de este modo, fundamental en el diseño de los espacios abiertos. 

Con respecto al uso en planta baja, su organización es bastante clara, pues los comercios y restaurantes se ubican, mayoritariamente, en torno a los viarios principales y en el borde costero. En contraste, en las calles secundarias y ejes peatonales, el uso residencial se extiende hasta la cota de calle. Por tanto, son predominantes las fachadas residenciales frente a las comerciales. Por su parte, entre los equipamientos incluidos en la zona, cabe señalar, tres escuelas (una pública, otra concertada y una última privada), dos guarderías y una biblioteca.  Los acompañan un centro de información medioambiental y una iglesia. Exteriores al ámbito pero colindantes con él, encontramos un centro cultural, un gimnasio y un centro juvenil. 

Figuras 26 y 27. A la izquierda, red de espacios libres de HammarbySjöstad. A la derecha, Frentes activos de HammarbySjöstad. (Elaboración propia, 2017).   
Figuras 26 y 27. A la izquierda, red de espacios libres de HammarbySjöstad. A la derecha, Frentes activos de HammarbySjöstad. (Elaboración propia, 2017).

6.2. Movimientos peatonales (uso obligado).

De acuerdo con los resultados obtenidos, destacan flujos mayores asociados a las paradas de transporte público y a usos comerciales en planta baja. En este sentido, el tránsito mayor se recoge en la intersección de los viarios principales de HammarbyAllé y LugneetsAllé (12 peatones/min, flujo medio). Le sigue el borde costero, vinculado a la parada de ferry (casi 11 peatones/min) que por tanto, es, marcadamente intermitente, en función de la llegada de la embarcación.  

En contraposición, los espacios peatonales interiores tienen un menor tránsito (4 peatones/min), que coincide con la existencia de usos residenciales en planta baja. Sin embargo, lejos de resultar vacíos, quedan vinculados a actividades estanciales, como se recogerá  en el siguiente apartado. 

Figura 28. Tabla de conteo en HammarbySjöstad. (Elaboración propia, 2017).
Figura 28. Tabla de conteo en HammarbySjöstad. (Elaboración propia, 2017).

Por otra parte, existe un cierto desequilibrio entre los flujos del ala noroeste y noreste, siendo mayores en el segundo caso. Este desequilibrio queda plasmado entre los puntos ubicados en el viario principal (12 frente a 8 peatones/min) y en el borde costero (11 y 5 peatones/min). Esto podría deberse, principalmente, a su mayor centralidad con respecto al conjunto del barrio y a la presencia de paradas de transporte en las inmediaciones (como evidencia la parada de ferry en el borde costero). En general, no existen diferencias considerables entre los distintos días estudiados, a excepción del borde costero y el viario principal del ala oeste. 

Por último, como era previsible, el flujo en el patio interior es mucho menor al de los espacios públicos (no llega a 1 peatón/min, flujo medio). Sin embargo, el espacio no estuvo vacío en ninguna de las situaciones estudiadas.

Figura 29. Plano de conteo de HammarbySjöstad. (Elaboración propia, 2017).
Figura 29. Plano de conteo de HammarbySjöstad. (Elaboración propia, 2017).

6.3. Utilización estancial (uso opcional).

En base a los resultados obtenidos, el principal uso estancial se recoge en los espacios de proximidad hacia las viviendas, así como a las zonas contiguas a colegios y guarderías. Es el caso de la zona estancial sur donde, en día laborable, las áreas de juego quedan ocupadas por los niños de los colegios vecinos. Esta importante presencia infantil, sin embargo, se reduce en las proximidades del lago, donde el grupo de edad predominante es el de adultos y jubilados.

Figura 30. Tabla de uso estancial en HammarbySjöstad. (Elaboración propia, 2017).

Este borde costero no presenta, sin embargo, un uso homogéneo: mientras el paseo costero de HammarbySjöstad (borde semicircular, al este del ámbito)  tiene una alta ocupación, en Abborberget (orilla norte del triángulo central)  es más reducida. Quizá, la importante componente del diseño del primero, así como la orientación norte y la menor accesibilidad del segundo, podrían explicar este desequilibrio. 

Por último, se busca una visión global del ámbito que nos permita su comparación con los ejemplos madrileños. En este sentido, se recogen una media 3,75 personas/Ha de espacio libre público entre ambos días, sin importantes diferencias entre ellos. Un ratio notablemente inferior a los primeros, que oscilan entre los 5,2 de Valdebernardo y los 11,5 personas/Ha de Santa Eugenia. El grupo de edad más numeroso es el de adultos, seguido del de niños, jubilados y, en último lugar, adolescentes. Al mismo tiempo, los espacios libres privados (25% del total de los espacios libres), tienen un uso considerable, que sin embargo, no parece mermar la actividad del espacio público general. 

Figuras 31 y 32. Planos de uso estancial (localización y síntesis) en día laborable. Hammarby (Elaboración propia, 2017).   
Figuras 31 y 32. Planos de uso estancial (localización y síntesis) en día laborable. Hammarby (Elaboración propia, 2017).
Figuras 33 y 34. Planos de uso estancial (localización y síntesis) en día festivo. Hammarby (Elaboración propia, 2017).   
Figuras 33 y 34. Planos de uso estancial (localización y síntesis) en día festivo. Hammarby (Elaboración propia, 2017).

7. Discusión: ideas confirmadas e ideas rebatidas sobre la utilización de los espacios públicos.

En primer lugar, se confirman una serie de prácticas generalmente conocidas, pero que igualmente conviene recordar según la evidencia revelada en Santa Eugenia (EUG), Valdebernardo (VALD), Las Tablas (TAB) y HammarbySjöstad (HAM):

• El “uso obligado”, el tráfico peatonal diario por las mañanas se asocia a desplazamientos de residencia –trabajo o estudios– y, por tanto, al acceso a las  paradas de transporte público (EUG, HAM) o al uso comercial (EUG, VALD, HAM). Puesto que se trata de movimientos “obligados”, ni siquiera el cuidado diseño urbano, ni las magníficas láminas de agua (HAM), consiguen aumentar el tráfico peatonal en zonas que no son de paso hacia estas actividades. Ello confirma la hipótesis de Gehl, sobre la escasa influencia del diseño en el uso obligado.

• Actualmente, “el uso opcional” de parques y jardines, el de estancia, se asocia sobre todo a los niños pequeños y, en la cultura de juego actual (muy básica) a un equipamiento: los juegos infantiles (EUG, VALD, TAB,HAM). Zonas bien diseñadas en la proximidad de la residencia o de los colegios, como el pequeño jardín del canal o la zona de juegos con canchas (HAM) o en localizaciones centrales (EUG, VALD) suelen multiplicar las oportunidades de utilización. Si bien en estos últimos casos, hay que plantearse si no sería una estrategia de diseño más adecuada llevar los juegos a zonas algo más segregadas; eso sí, sin elegir localizaciones demasiado alejadas, que se queden sin uso (sureste de EUG). Otras actividades “opcionales” frecuentes son las terrazas y el paseo con mascotas (EUG, VALD, TAB).

• El otro gran sujeto del “uso opcional” son los mayores. Como disponen de tiempo, eligen bancos en espacios más aislados y tranquilos para la estancia y el paseo (HAM, EUG) pero también (e incluso más frecuentemente), espacios de mayor movimiento, en los que disfrutar de la gente que pasa (EUG, bulevar VALD, TAB). Según los datos obtenidos se ve que suelen ir más en grupo en España que en Suecia, aunque también se da un número mayor que en otros grupos de aislados. 

 

En cuanto a aspectos menos conocidos, los datos sirven para describir aspectos menos conocidos de la utilización actual del espacio público. 

1. ¿Cuál es el nivel de uso actual del sistema de espacios libres en Madrid? La costumbre de utilizar del espacio público para pasear, estar simplemente o practicar actividades es, en general, más escasa en los desarrollos más recientes y con nivel de renta más alto (VALD y TAB), que en los más consolidados y de renta menor (EUG). El caso de Santa Eugenia es paradigmático: un 50% más de densidad de utilización que Las Tablas y casi duplica la de Valdebernardo. A pesar de ello, el nivel de uso de Las Tablas, un PAU con un espacio público claramente sobredimensionado, sorprende por dos motivos: primero, tiene el doble de uso que el ejemplo sueco (8,7 frente a 4,4), con el cual es comparable por nivel de renta y grado de consolidación. Y segundo, tiene un uso mayor que Valdebernardo (6,9), a pesar de tener casi el doble de espacio libre privado (patios de manzana mucho más grandes). Es decir, parece que el nivel de utilización en términos cuantitativos, no sean tan significativos la calidad del diseño urbano ni la proporción de espacios libres o, que puedan estar compensados con el diseño en red verde del barrio (ver más adelante).

2. ¿Se da un uso social rico en estos barrios?, ¿en qué lugares? Aunque los barrios de la periferia no pueden tener el “aire de la ciudad” ni la mezcla de tipos humanos de la que hablaran Jane Jacobs y Bauman, los cuatro casos observados presentan una considerable mezcla de perfiles de usuarios (adultos con niños, adolescentes, adultos y mayores)que, eso sí, solo se da en las localizaciones más centrales de los barrios. Ello se debe a que en este tipo de espacios se concentran los usos comerciales y productivos del barrio y se mezclan con las terrazas (EUG, VALD). Sucede incluso en Santa Eugenia donde, a diferencia de Vadebernardo o las Tablas, la estructura urbana no marca un centro claro. Aun así, la presencia de niños con sus padres es más dominante en los casos de más renta (43% TAB y 29% HAM) y menos en los otros (EUG 23% y VALD 22%), que tienen, por tanto, un perfil de usuarios más rico.

3. ¿Cómo usan el espacio los distintos grupos sociales?, ¿y los adolescentes? Ya se ha visto más arriba que las prácticas de mayores y progenitores con niños resultan bastante uniformes. Sin embargo, las de los adolescentes son mucho más singulares y adaptadas tanto al entorno como a la situación del resto de grupos. Los bancos, son un elemento común, tanto para quedar como para estar. En dos de los casos observados, eligen los que se localizan incluso en zonas centrales (VALD, HAM), en sitios con cierta lejanía y “defendibles” (algo fragmentados), pero que mantienen conexión visual con el resto del sistema (colinas lumapark, HAM; bulevares VAL). Otras se integran con niños (plazas locales de VAL, parque central de EUG) o con adultos (escaparates VAL) pero, en cualquier caso, la relación con el resto parece importante para ellos y depende de cada grupo. Su uso se suele asociar también a instalaciones deportivas (pistas, skate, etc.) y a los colegios (EUG) y aparece mucho menos de lo esperable en parques periféricos poco transitados. 

Finalmente, parece oportuno recordar que los españoles seguimos careciendo de una cultura del parque como la británica, en la que los parques públicos suelen tener asociaciones de amigos que los dinamizan y una gran cantidad de gente que gusta ir el fin de semana a practicar deportes individuales (carrera, gimnasia), colectivos (criquet, fútbol), entretenimientos (cometas, aeromodelismo), a disfrutar de un picnic o una botella de vino con la familia o los amigos. Este tipo de actividades se podrían fomentar con una promoción adecuada.

8. Criterios de diseño resultantes.

Respecto a la relación entre utilización y requisitos del diseño de los espacios, hay que empezar por decir que los ejemplos elegidos responden a estrategias de diseño muy diferentes. En Santa Eugenia, el diseño intenta configurar un eje central verde y peatonal pero su ejecución se supedita a la necesidad de salvar el desnivel y la mecánica de ubicar y repetir el bloque residencial, de manera que el espacio público pierde la continuidad y no tiene una estructura clara que hubiera promovido más su uso. En Valdebernardo se empieza, igualmente, por lo construido–manzana y supermanzana–aunque sí se logra un espacio público configurado cuidado, las plazas locales, y además se agrupa entorno a sendos espacios libres principales, los bulevares centrales. Algo parecido se hace en Las Tablas, pero con una proporción de espacio privado muchísimo mayor (manzanas más grandes) y una jerarquía de espacio público menos clara. Por el contrario, en Hammarby el diseño surge al revés, a partir de cada espacio público, a la manera que propone Jan Gehl. Cada espacio se dota de una identidad (ninguno se parece a otro) y se complejiza al incluir los espacios semipúblicos que se generan gracias a la apertura de la edificación (no hay patios comunitarios) lo que, unido a la presencia de la lámina de agua, completa una estructura de espacio libre mucho más rica. 

En los cuatro barrios se han detectado varios errores en el diseño del conjunto de espacios libres, lo que pasa es que no es posible valorar con precisión hasta qué punto influyen o no en la utilización (4). Por el contrario, si se puede, a partir los datos y observaciones realizadas, definir varios criterios de diseño que podrían ser de utilidad (con las salvedades propias de lo limitado de las muestras):

1. Sobre el tipo de parque. En los casos analizados se ha detectado que tienen un uso mucho mayor los parques de proximidad que los grandes (EUG, VALD), que casi no se usan, ni siquiera en fin de semana. Solo funcionan (EUG), y no siempre (VALD), cuando se les dota de actividades: juegos de niños, petanca, juegos de mayores, etc. Ello parece coherente con los nuevos usos de los espacios libres, que no demandarían grandes espacios como ocurría en épocas pasadas de urbanización más densa y menor dotación de equipamientos, y en la que serían más útiles los parques lineales en red. Esta última puede ser la clave de por qué el espacio público de Las Tablas, con un sistema verde en red, está funcionando razonablemente bien.

2. Sobre el acondicionamiento de las grandes zonas verdes periféricas. En ese sentido, se comprueba que disponer zonas verdes periféricas, lleva a niveles de utilización muy bajos (VALD), incluso con casos de botellón (VALD, HAM), por lo que la justificación de las mismas debe hacerse en base a otros criterios como los de infraestructura verde o los servicios eco sistémicos. Por ambas razones, se recomienda proyectar estas zonas con criterios de bajo mantenimiento siempre que sea posible.

3. Sobre el diseño de las zonas verdes centrales. A pesar de las grandes diferencias en el diseño de los casos analizados, en general resultan con el mayor utilización y mayor diversidad de usuarios los ejes o espacios centrales; tanto los construidos como tales (VAL), como los que no se adivinan a simple vista (EUG). Ello es gracias, como se veía más arriba, a la centralidad que tienen (proximidad) y a la mezcla de usos y actividades (frentes activos, atractores). Por tanto, si realmente se redujera la cantidad de espacios libres centrales, se situarán como centros de barrio (en vez de disponer grandes viales) y se diseñaran de manera excelente, es muy probable que se promoviera mucho más el uso estancial y el social de los barrios (usos opcionales, según Gehl). 

4. Sobre la importancia de combinar una localización adecuada (central), con la escala del espacio urbano y el buen diseño. Finalmente recalcar la importancia de acertar con la centralidad. En el caso sueco (HAM) el parque que más uso tiene no es el más grande ni el que además de ser de proximidad, como los españoles, es el mejor diseñado, gracias a una escala muy controlada por la cercanía de la edificación y a la presencia de agua. Y también el que está más central al conjunto y al ferry.  

Notas

(1) Publicado en castellano como “La humanización del espacio urbano”, Editorial Sintesis. Hay que recomendar este pequeño manual que, creemos, debiera ser de lectura obligada para arquitectos y urbanistas porque Gehl es un magnífico observador y además porque, como arquitecto, tiene un objetivo encomiable: basar sus diseños en la utilización que hacen los ciudadanos. Más recientemente, este autor ha publicado precisamente una guía para hacer estudios de utilización del espacio público: Gehl&Svarre, “How To Study Public Life”, 2013.

(2) Si uno no tiene la opción de ir en otro modo de transporte, caminar para ir al metro o al colegio es algo que se hace obligatoriamente, independientemente de las condiciones del camino: que sea poco accesible (aceras estrechas y sin rebajar), poco confortable (sol, lluvia), desagradable (entorno poco atractivo), incluso inseguro. Casi el único factor del entorno construido que si modula sistemáticamente la elección del itinerario obligado es lo que la teoría de Space Syntax llaman la “configuración” de la trama (Hillier, 1996): los ejes más continuos y centrales son los más elegidos para este tipo de itinerarios.

(3) Las seis plazas de Valdebernardo, que en principio parecen iguales, tienen niveles de utilización muy diferentes. Este hecho parece relacionado con aspectos no centrales para este trabajo como el uso de la edificación en planta baja y el tipo de población:

• Plaza noroeste: tiene un comercio que atrae a más gente que el de otras plazas (dos tiendas de alimentación, dos bares con terrazas, local de la asociación de vecinos del barrio) y también unos equipamientos (escuela infantil y escuela de música) que mantienen actividad a distintas horas. (31 personas). 

• Plaza noreste: el comercio es menos atractivo que el anterior y se observan signos de deterioro urbano –cosas abandonadas– quizás relacionada con la existencia de viviendas de realojo (20 personas).

• Plaza suroeste: tiene locales de alimentación o la escuela de música y además el centro de salud como equipamiento, lo que le dota de gran actividad (35 personas). 

• Plaza SE: tiene un restaurante, un pub y una tienda de alimentación pero, también se observan signos de deterioro urbano –un coche con la rueda pinchada (12 personas).

(4) Por ejemplo: En Santa Eugenia, el diseño de bloques sobre tapiz verde junto con la orografía y los cruces con las vías de tráfico motorizado rompen la continuidad del eje central proyectado. Sin embargo, la concatenación de espacios verdes con usos comerciales, terrazas, deportivos, etc. y la combinación con acceso motorizado en ciertos puntos de dicha espina dorsal acaban teniendo un uso estancial notable.

• En Valdebernardo, la estructura jerarquizada de espacio público es clara y sencilla por lo que, a pesar de la monotonía de los edificios y de que el diseño de los bulevares centrales es poco atractivo, estos tienen un uso igualmente considerable. Por otra parte, se concluye que las variaciones de uso entre las plazas locales (todas muy parecidas) tienen que ver más con los usos en planta de baja de las edificaciones y con el estado de mantenimiento del espacio. 

• En Las Tablas, cabe pensar, como se enriquecería el uso de sus espacios centrales, si en vez de los dos enormes bulevares o simples viales-parque centrales (84, 128 y 72 m), se hubiera optado por una estructura de espacio público más condensada y diferenciada.

• En Hammarby, a pesar del énfasis general en el diseño del espacio público, sucede que, en la plaza aparentemente más central, la que se sitúan el ángulo que forma el vial principal, una configuración poco afortunada (problemas de desnivel, excesiva presencia del tráfico), junto con una identificación errónea de la centralidad (en relación al conjunto y al ferry), malogra su uso, circunstancia que aprovechan los adolescentes para apropiársela.

Referencias.

Gehl, J. and Svarre, B. (2013). How to study public life. Island Press, Washington, DC.

Gehl, J. (1971): Life Between Buildings: Using Public Space. Van Nostrand- Reinhold. New York, edicio?n espan?ola, Gehl, J. (2006): La humanizacio?n del espacio urbano. Ed. Reverte?. Barcelona.

Hillier, B. (1996) Space is the Machine, Cambridge University Press.

Lami?quiz, F.; Pozueta, J. (Dir.); Porto, M. (2009) La Ciudad Paseable. Recomendaciones para un planeamiento, un diseño urbano y una arquitectura considerada con los peatones. CEDEX, Ministerio de Fomento, Madrid.

López de Lucio, R. (2007) Construir Ciudad en la Periferia. Mairea Libros, Madrid.

Marti?nez Sarandeses, J., Herrero, M.A., Medina, M. (1999) Guía de diseño urbano. Ministerio de Fomento, Madrid.

Marti?nez Sarandeses, J., Herrero, M.A., Medina, M. (1990) Espacios públicos urbanos. Trazado, urbanización y mantenimiento. Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, Madrid.

Nota Legal
Créditos
Suscripción
Directora: María A. Leboreiro Amaro, Dra. Arquitecto. Profesora Titular de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid
Consejo de redacción: Miquel Adriá, director de la revista Arquine
Carmen Andrés Mateo, Arquitecta. Profesora Asociada de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid
José Mª Ezquiaga Dominguez. Dr. Arquitecto. Profesor Titular de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid
José Fariña Tojo. Dr. Arquitecto. Catedrático de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid
Fernando Fernández Alonso. Arquitecto. Profesor Asociado de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid
Josep Mª Llop Torne. Arquitecto. Profesor en la Facultad de Geografía de la Universidad de Lleida
Javier Ruiz Sánchez. Dr. Arquitecto. Profesor Titular de la E.T.S. de Arquitectura de Madrid
Secretaría: Llanos Masiá
Edita: planur-e
Avda. Valdemarin, 68
28023 Madrid
Traducción: planur-e
ISSN: 2340-8235
Copyright: (2013): planur-e
Cerrar Ventana [x]
Planur-e: www.planur-e.es es una revista digital editada en España en materias de territorio, urbanismo, sostenibilidad, paisaje y diseño urbano. Nació con el objetivo de exponer buenas prácticas dando voz a los profesionales, planteando que sean los propios autores de los trabajos quienes los presenten. Se colabora así a su difusión, al tiempo que se ofrece, a aquellos que se aproximan al proyecto, la oportunidad de ver otras formas de trabajar y contrastar sus propias reflexiones y propuestas. Planur-e por sus características pretende llenar un hueco, dada la escasez de publicaciones en estas materias. Alcanza en este momento su número diez, con un planteamiento monográfico y da, al tiempo, en su Miscelánea cabida a múltiples temas. Cuenta ya con un número importante artículos alrededor de 150, hasta el momento, y con autores de muy distintos países, lo que enriquece su tarea de divulgación.

Información General
En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 10 de la Ley 34/2002, de 11 de Julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSICE), ponemos a su disposición la “información general”, que comprende los datos identificativos de la entidad titular de este sitio web:
Titular: planur-e
Dirección: Avda. Valdemarín, 68-28023 Madrid
Lugar de edición: Madrid

Nota Legal
Los trabajos firmados expresan únicamente la opinión de sus autores así como la documentación gráfica, y son de su exclusiva responsabilidad, a todos los efectos legales y no reflejan los criterios que pueda tener el equipo editorial. Ninguna parte de esta publicación puede reproducirse o transmitirse en ninguna forma sin autorización escrita por parte de la editorial. Aquellas imágenes en las que no se ha podido identificar el propietario de los derechos, se entiende que son de libre uso. En caso de identificar alguna imagen como propia, por favor póngase en contacto con planur-e.
Legal Notice
The signed works only express the opinion of their authors and also the graphic documentation, and are their sole responsibility, for all legal purposes, and do not reflect the criteria that the editorial team may have. No part of this publication may be reproduced or transmitted in any form without the written consent of the publisher. It is understood that those images for which it was not possible to identify the holder of the rights are free to be used. In the event you identify an image as your own, please contact planur-e.
Cerrar Ventana [x]
 Información Personal

* E-mail:
Idioma / Language:


He leído y estoy de acuerdo con los términos y condiciones / I’ve read and agree to terms and conditions



 Protección de Datos
planur-e te informa de que los datos personales que nos proporciones serán incorporados en el fichero “Atención al Consumidor” del que somos responsables, al objeto de gestionar las solicitudes de información, reclamaciones, consultas realizadas ante el departamento de atención al consumidor. Mediante el envío del presente formulario, prestas consentimiento expreso al tratamiento automatizado y documental de tus datos, en los términos de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre (LOPD) y el Real Decreto 1720/2007 de 21 de diciembre.
Te agradeceremos nos comuniques cualquier cambio o modificación en los datos que nos ha proporcionado con el fin de que éstos respondan con veracidad y exactitud a la realidad. Asimismo, te informamos de que puedes ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición mediante carta dirigida a planur-e, o bien, mediante correo electrónico a: planur-e@planur-e.es
Cerrar Ventana [x]